Entradas

Dolor indiferente a mis desconocidas emociones volcánicas.

Estoy pensando... Estoy pensando en crear otro blog, como si este y el otro blog que tengo no fueran suficientes y eso que casi nunca me acuerdo de ellos, exceptuando esos momentos en los que me encuentro en la mierda, en los que me siento como una mierda inútil. Sí, si ya lo habéis adivinado, enhorabuena y si no es el caso, que más da: soy una chica depresiva (¿es esa la palabra?). Estoy en plena depresión. Pensé que ya la había superado pero se ve que no. Qué lástima. Y yo que creía que mi vida finalmente vería la luz. Estaba equivocada. Lo estoy ahora mismo. A fuera, el cielo ruge, grita y llora de emociones que yo nunca podré expulsar de mi marchitado corazón. De emociones alimentadas por sentimientos y razones desconocidas para mi, al menos por ahora. Mi limitado cerebro ya no más de sí. Así que doy por finalizada esta catastrófica forma de expresión nacida del dolor indiferente de mi depresión.

Nada bueno sucede pasadas las 2 am

Tengo 5 minutos para escribir, editar, corregir y publicar esta entrada antes de que se den las 2 am. Ahora son 4. Pero, ¿acaso importa? Tengo un poco de frío, mañana madrugo y aquí sigo aun a sabiendas lo mucho que me cuesta despertar. Abandonar el mundo de los sueños siempre ha sido una tarea muy difícil para mí. Imagino que para todo el mundo también pero no me hagáis caso, suelo imaginarme muchas cosas. Esta primera entrada tiene como objetivo introduciros a este nuevo universo de cuya creación soy culpable. Todavía estoy experimentando con él, así que me temo hoy por hoy no podré cumplir dicho objetivo. Como solía decir uno de mis personajes favoritos de una de mis series favoritas: nada bueno sucede pasadas las 2 am. Espero que ésta la excepción y no la regla porque crear este blog no puede ser una mala idea, ¿o sí? Dulces pesadillas, mis — de momento — inexistentes lectores. S.